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sábado, 28 de diciembre de 2013

El Solsticio de invierno, Ábrete Libro



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NotaPublicado: Vie Sep 13, 2013 1:16 pm 
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El último trimestre del año 1973 comienza con una huelga en una fábrica del sector metalúrgico, dirigida desde Suecia con mano de hierro. Los miembros de la Brigada Político-Social, el todopoderoso y omnipresente guardián del régimen franquista, no entienden de justicia o injusticia de las demandas de los huelguistas, sólo saben de legalidad y lealtad al sistema emanado del ya lejano 18 de Julio.


Hola amigos:

Aquí os dejo esta recomendación para quien le interese el tema de nuestro país en la época del franquismo en una novela que nos lleva por los últimos meses de la dictadura de la mano de unos personajes muy interesantes.

El solsticio de invierno, de Ricardo Muñoz Fajardo.
Un saludo.

Buen fin de semana.


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El solsticio de invierno, Mundopalabras

El solsticio de invierno.

Mundo palabras:

Ricardo Muñoz Fajardo publica El solsticio de invierno

Escrito por mundopalabras
Ricardo Muñoz Fajardo publica El solsticio de invierno, su cuarta novela, que aborda la vida en los últimos años de 1973 en España, con una dictadura moribunda.
El franquismo empezó su final con la muerte de su creador, pero los síntomas de su decadencia eran visibles desde hacía tiempo. El último trimestre es muy significativo en ese sentido. Octubre comienza con una huelga, no la única convocada durante la dictadura, pero sí muy significativa por el tiempo en que se produce. Noviembre es tiempo de maquinaciones, mientras que Diciembre viene marcado por el asesinato de Carrero y Blanco y el Proceso 1001.
El tiempo transcurre en un mundo coral determinado por las actividades de dos policías de la Brigada Político-Social, la salvaguardia del régimen, y dos compañeros suyos de la Jefatura Provincial de Policía de Madrid, encargados de los homicidios que les derivan las comisarías de la ciudad.
El día a día de los personajes muestra las inquietudes de todos, la forma de vida en España en los últimos meses de los postreros años del franquismo, que ha entrado sin que muchos se den cuenta en su solsticio de invierno.

RICARDO MUÑOZ FAJARDO
Ha dedicado buena parte de su vida al mundo de la empresa, aunque nunca ha dejado de escribir. Diplomado en Magisterio y Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad Autónoma de Madrid, también posee un Máster en Dirección de Administración.
Tiene publicadas obras de ensayo y divulgativas sobre la arquitectura modernista de España en las regiones de Castilla-La Mancha (2000 y 2010) y Castilla y León (2011), Albacete (2005), Guadalajara (2006), Ciudad Real (2006), Ávila (2006) y la ciudad de Madrid (2006).
En el campo de la narrativa, ha publicado tres novelas: El convidado de piedra (París, 2004), El Último sueño (Madrid, 2012) y La Ley de la gravedad (Madrid, 2012).
Ficha Editorial
Título: El solsticio de invierno
Autor: Ricardo Muñoz Fajardo
Páginas: 978-84-15819-26-4
Precio: 16,95 €

El solsticio de invierno, book trailer

El solsticio de invierno, de Ricardo Muñoz Fajardo (Sepha, 2013)

Book trailer:
http://www.youtube.com/watch?v=UPffyec1D9Q

El rastro de los cimarrones, de Ricardo Muñoz Fajardo. 5ª novela publicada y 14º libro

Ricardo Muñoz Fajardo: El rastro de los cimarrones (Delibrum Tremens, 2013)
Entrevista y reseña en todoliteratura.com:
Ricardo Muñoz Fajardo publica "El rastro de lo cimarrones"
Mantenemos una agradable charla con el autor de "El rastro de lo cimarrones", Ricardo Muñoz Fajardo, editada por De librum tremens. El autor nos sitúa en el Perú de 1821-1822. Lima se encuentra en plena guerra civil, los rebeldes con su general sublevado San Martín sitiando la capital; en el otro frente, los realistas defienden la plaza.
Lima es una amalgamada colección de toda suerte de mezclas sociales y raciales posibles, como una suma de todo el continente americano tras más de 300 años de expediciones y conquistadores, y es la maestría de Ricardo Muñoz Fajardo, quien nos describe como si de una fotografía se tratara lo que aquella bella capital ofrecía a los ojos del mundo. Esta es una novela coral, pues hay más de un protagonista y varios personajes de talla en la urdimbre de la trama, encontramos héroes que no lo son; esclavos y libres, personajes históricos reales entrelazados. Ésta sería, a grosso modo, la sinopsis de la novela
Charlamos con el autor que nos sitúa en ese tramo de la historia que une la Guerra de Independencia que está sucediendo en España en los años 1808-1810 y que son el germen de lo que en 1821 termina sucediendo en América, y nos preguntamos por qué. Ricardo Muñoz Fajardo nos hace un interesante análisis:
"La fiebre independentista no es tanto la consecuencia de la guerra de independencia española, que si bien trajo la Constitución de Cádiz, luego, al regreso de Fernando VII, toda esa libertad conquistada frente al invasor, queda abolida. Participantes de renombre en el proceso de emancipación, como fue el general San Martín -que intervino en la independencia de Argentina y Chile-, nacido en América pero educado en España, terminan solicitando la licencia del ejército español y, ayudado por los ingleses trasladan ese afán de libertad e independencia a América. El movimiento dice querer incluir a todos, pero es dirigido por los criollos, que es la élite dominante en la España virreinal, aunque no tienen el acceso al poder, guiado desde la metrópoli.
La sociedad colonial es un conglomerado de gentes de diferentes razas, donde el bienestar está muy relacionado con el color de la piel. Los blancos -administración y criollos-, suelen ocupar la cima de la pirámide, y más abajo se sitúan los mestizos, indios, mulatos, zambos y negros, ya fueran libertos o esclavos.
Las guerras de independencia americanas se desarrollan en esa sociedad mestiza, que en el caso de Perú no encuentra tanto apoyo de la sociedad criolla instalada allí, que ha padecido dos importantes rebeliones de la población indígena en el último tercio del siglo XIX."
Entonces D. Ricardo, nos encontramos con dos frentes, ¿pero sabemos lo que los realistas defendían?, ¿estamos ante guerras civiles?
Las guerras de independencia hispanoamericanas son, básicamente, guerras civiles. Las tropas de refuerzo de los españoles peninsulares tienen muchos problemas para acudir desde Europa a América, porque tras la guerra de independencia contra el francés, la flota española es prácticamente inexistente. Se intenta paliar este problema con la adquisición de unos barcos rusos, pero la corrupción existente en la España de Fernando VII, hace que muchos de los fondos destinados a tal fin, fueran desviados y los navíos adquiridos resultaron ser unos trastos inservibles. Los realistas querían que Hispanoamérica siguiera siendo una parte de España, nada más.
Y su novela nos sitúa en Perú, en la capital, Lima, una ciudad que está sitiada por un libertador, si hacemos una instantánea con una cámara ¿qué imagen es la que mostraría ese objetivo?
Lima es la capital del virreinato del Perú, una metrópoli creada y trazada a cordel por Francisco Pizarro a orillas del río Rimac. Lima es una urbe cosmopolita, en la que habitan un amplio crisol de razas, desde la originaria del lugar hasta los venidos de Europa y África, y sus mestizajes. Lima vive un poco de espaldas a la guerra, al cerco del general San Martín, quien, después de todo, es un extranjero que ha llegado a su país a liberarlo, no se sabía muy bien de qué, porque los ricos y pobres iban a seguir siéndolo, fuera quien fuera el que gobernase Perú.
Lima es una ciudad típica de la época, con su trabajo y comercio y su rutina ciudadana diaria. Pero también es una ciudad de cantos, bailes y tradiciones y, por supuesto, es una ciudad violenta impulsada por ese desarraigo de los que nada tienen que perder, excepto la vida.
Estamos descubriendo aspectos muy interesantes en esta charla, y lógicamente queremos ahondar en el título a la novela, "El rastro de los cimarrones" (De Librum Tremens Editores), porque los cimarrones son los esclavos que logran irse a las montañas y establecer su vida en libertad, son perseguidos por "rancheadores", auténticos caza recompensas. Podría parecernos que nos trasladamos al Oeste americano en esta latitud, pero precisamente lo que nos relata Ricardo Muñoz Fajardo en "El rastro de los cimarrones", ocurre varias décadas antes y con un siglo de antelación de lo que luego la industria de cine americano nos relata como exclusivo o genuino. Mientras Rodrigo Pizarro, el protagonista, el "rancheador", es un superviviente que persigue esclavos, su mundo se desmorona por la guerra civil que principia la Independencia y él es capaz de todo con tal de seguir viviendo. Los rancheadores dentro de la sociedad ¿qué papel ocupan?
Los rancheadores no pregonan su oficio, aunque todos lo conozcan. El día a día era rutinario, repleto de jaranas, bebida y trifulcas, algo que no le hacían diferente a cualquier otro hombre con agallas. Eran temidos, porque siempre estaban en venta, pero incluso los cimarrones huidos los dejaban estar. Hasta que eran contratados para recuperar a algunos de aquellos huidos, porque entonces se convertían en hombres terribles.
"El rastro de lo cimarrones", relata episodios poco conocidos de nuestras colonias, de esa América que lucha por convertirse en independiente del reino de España o permanecer bajo su tutela. Esta es la apasionante novela que tendremos en breve disponible a la venta en las librerías.
Novela histórica
Twitter: @Todoliteratura
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http://www.todoliteratura.es/novela-historica/actualidad-literaria/novela/guerra-de-la-independencia/el-rastro-de-los-cimarrones/ricardo-munoz-fajardo-/peru/de-librum-tremens/cimarrones/2797


sábado, 10 de agosto de 2013

Los propios dioses
-publicación semanal sobre la actualidad, 1-

Las interpretaciones sobre las deidades existentes en este nuestro mundo son diferentes… aunque no tanto. Todas tienen en común la loa hacia un ser que nadie puede ver, que dejó una serie de escritos que hablan de él y sus buenaventuras, dejadas por el dios en cuestión o algunos de sus profetas o seguidores, que pueden ser dilucidadas hasta la saciedad.
Unas son monoteístas, otras no, y casi todas ellas buscan una explicación de la profusa acción de la Naturaleza, que nos deja el verano y el invierno, la floración y la caída de la más evidente señal de vida, el sosiego y desazón de la vida y a lo que conduce cada nacimiento, la muerte.
Pero lo mismo que nos regala un somero calabobos, nos invade con lluvias torrenciales y devastadoras, una feliz mañana de paseo por sus logros, que un terremoto y la desgracia.
¿Cómo entender esto? La ciencia existe desde hace poco tiempo, y el discernimiento de la realidad necesita de una explicación, ya fuera hace miles de años o ahora, en este mismo momento. Antes, la explicación más lógica de lo ilógico era la creencia en que había un dios, o varios, que se enfurecía contra la humanidad irredenta, cruel, violenta e impía.
            Pero las religiones, que son las interpretaciones de los propios dioses, siguen manteniendo su vigor. Pienso que eso puede ser debido a que los docmas, al menos en parte, tienen una importante ideológica. Los arios, cuando llegan a la India, se encuentran que son un pequeño grupo de blancos en un país habitado, mucho, por gentes de raza negra, y crean la sociedad de castas y una religión, el hinduismo. El judaísmo distingue entre malos y buenos. El cristianismo, desde que es asimilado como religión oficial por el imperio romano, deja de ser perseguido para convertirse en perseguidor, y se hace la religión de los poderosos, bajo la doctrina de que Dios dijo que fuéramos hermanos pero no iguales. El mundo árabe era uno de los más desarrollados del planeta, y ahora está viviendo su propia Edad Media.
            La ciencia es un peligro, y por eso se la ataca, porque es el nuevo dios. No me refiero a la tecnología, sino al saber, porque el mejor amparo de las religiones es la ignorancia, para que la masa siga creyéndose que la Naturaleza desenfrenada es cosa de los dioses.
            La cuestión es si, para todos los cultos, los dioses son justos o injustos, y la pregunta a responder es por qué no se manifiesta delante de todos, para explicarse, y que nos diga si ser un clasista o un racista es parte de su doctrina y si basta para salvarse asistir a actos de caridad, confesarse en el último hálito de la vida, o si es verdad que quiere que no comamos carne unos determinados viernes al año, o que nunca podamos alimentarnos de cerdos, o que le recemos cinco veces al día, o que no podamos mentir, porque yo he sido mentido, he visto como ha rezado la mala gente, que dos enemigos de milenios no comen cerdo pero se matan todos los días, quien no come carne esos viernes y practican la gula todo el resto del año, y no creo que ellos se merezcan la supuesta salvación más que quien no lo hace.
            ¿A estos dioses les importa que las personas se amen, independientemente de su sexo? ¿Les incumbe que una pareja termine una relación rota? ¿Les molesta que una mujer aborte en, al menos, los casos imprescindibles que la razón dicta? ¿Nos han pedido que no les representemos en imágenes o que lo hagamos hasta la extenuación? ¿Quieren que les sea llevada comida a sus ídolos? ¿Por qué llaman a la guerra santa y, sin son reales, porque no se manifiestan a todos simplemente?
            Es muy difícil discernir entre tantas deidades, porque todas son injustas. Acaso se debería creer en el hombre y mujer como tales, aunque el transcurro de los años muchas veces te desaliente ese ánimo.

Ricardo Muñoz Fajardo, 10-08-13


martes, 2 de julio de 2013

María José López Pérez y El Solsticio de invierno

Maria Jose Lopez Perez

Sipnosis de El solsticio de invierno

El último trimestre del año 1973 comienza con una huelga en una fábrica del sector metalúrgico, dirigida desde Suecia con mano de hierro. Los miembros de la Brigada Político-Social, el todopoderoso y omnipresente guardián del régimen franquista, no entienden de justicia o injusticia de las demandas de los huelguistas, sólo saben de legalidad y lealtad al sistema emanado del ya lejano 18 de Julio.
Reseña:
Esta novela está muy bien entrelazada en tres tipos de género: histórico, novela negra y política.Su lectura es ágil y de vocabulario asequible. Reúne todos los ingredientes necesarios para captar la atención de cualquier lector, sin lugar a dudas, no obstante me voy a centrar en la parte "novela negra", donde la trama de los asesinatos y la crudeza de los mismos, hacen recalcar la situación que se vivía en aquellos años. La persecución de "ciertas personas" solo por el hecho de ser distintas en su forma de pensar, sentir o actuar, era un verdadero acoso social.
Yo personalmente recomiendo esta novela de Ricardo Muñoz Fajardo, y le doy las gracias por haberme permitido ser una de las primeras personas que han tenido el placer de leerla.

lunes, 24 de junio de 2013

Reseña – El solsticio de invierno

Hace un par de meses ya reseñé otra novela de Ricardo Muñoz FajardoLa ley de la gravedad. En esta ocasión le toca el turno a El solsticio de invierno, un libro que nos sumerge en 1973.
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A lo largo de sus páginas, y siguiendo los movimientos de miembros de la Brigada Provincial de Policía de Madrid y de otros pertenecientes a la Brigada Político-Social, el autor hace que recorramos el Madrid de principios de los setenta, a la par que seguimos también la investigación de un truculento asesinato.
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La trama del crimen se entremezcla, de forma amena, con el resto de acontecimientos que van acaeciendo: desde la huelga ilegal que se produce en una fábrica, a principios de octubre, hasta el mismo asesinato de Carrero Blanco, en diciembre. No faltan útiles notas al pie en unas cuantas páginas, poniendo al lector en antecedentes sobre sucesos u organizaciones que van apareciendo durante la historia.
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Mi conclusión es, pues, la misma que tras la lectura de La ley de la gravedad: hay que estar atentos a las novelas de Muñoz Fajardo, porque su calidad no disminuye. Si disfrutasteis con la anterior, esta no os defraudará.

4 COMENTARIOS EN “RESEÑA – EL SOLSTICIO DE INVIERNO

  1. A mí me ha gustado, aunque los crímenes no es lo mío, todo lo que hay alrededor te sumerge en la época, en la realidad de entonces, que aunque pensemos que en álgunas cosas poco hemos avanzado, en realidad nos muestra un comportamiento totalmente distinto de la sociedad, del que debemos alegrarnos haber dejado atrás.
     
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  2. Estupenda reseña David, a mí también me encanta el tema “novela negra”. Ricardo Muñoz es un gran escritor.